La mostaza es una de las especias más antiguas en el mundo culinario

La mostaza es una de las especias más antiguas en el mundo culinario La mostaza es uno de los condimentos más antiguos del mundo. Aparte de añadir sabor a las comidas, se sabe que es un producto beneficioso para ayudar en la digestión de muchos alimentos. Se suele usar sola o en combinación con otras especias, siendo es un ingrediente "básico" para cualquier tipo de cocina, ayudando a enriquecer muchos platos gourmet.

Los antiguos egipcios, griegos y romanos ya conocían la mostaza como condimento en polvo y lo utilizaron, por ejemplo, para conservar la carne.

Una receta del siglo IV, que ha llegado hasta nosotros, era de un ciudadano romano llamado Paladius y se asemeja bastante a la composición actual, ya que contiene miel, aceite de oliva y vinagre, además de la semilla de mostaza. También se cultivaba en la época de Carlomagno. Fue establecido como un cultivo indígena, inicialmente en Alemania y en Francia, durante el siglo X. La cocina británica la descubrió en el siglo XII. Y ya en el siglo XIII, las nuevas mezclas de mostaza fueron desarrollados por los franceses en la ciudad de Dijon, ciudad que hoy en día sigue siendo famosa por su mostaza. Las recetas de Dijon eran especiales porque sustituyeron el jugo de uvas verdes, por el vinagre, que ya había sido utilizado tradicionalmente en la mezcla.

Las mostazas de Monschau, son unas de las más artesanas que podemos encontrar y se realizan entre las piedras de molino antiguas, utilizando métodos artesanales tradicionales como antaño.

El proceso de producción consta de varios pasos. Tras triturar el producto, la harina de mostaza se mezcla con vinagre, sal y una combinación de especias que constituye un secreto de familia bien guardado. No se añaden agentes conservantes (como resultado, la vida útil del producto de mostaza es alrededor de 1 año). La pasta se deja reposar, de forma que el sabor se comienza a desarrollar en esta etapa. El objetivo es mezclar todos los ingredientes para crear una pasta uniforme, densa y duradera. A diferencia de las mostazas de fabricación industrial, las artesanas son sometidos a "frío" entre dos piedras de lava de basalto negro para facilitar la liberación y la preservación de los aceites.

Además, las mostazas de Monschau se caracterizan por mezclarse con productos como el tomate, el ajo, la pimienta verde, el chili, el estragón, el curry inglés o los higos, obteniendo así unos sabores únicos.

Si las pruebas, empezarás a ver la gastronomía de forma muy diferente.

Conoce más sobre las Mostazas de Monschau aquí.
Escrito el  15 Abr 2015 14:41  -  Enlace permanente

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